martes, 13 de julio de 2010

La mediación intercultural del Grupo Triangulo

La definición que dan los mediadores interculturales del Grupo Triángulo es una de las más cercanas a la experiencia real en la que se desenvuelva la mediación intercultural en España por lo que nos parece que es un buen punto de inicio para utilizarla en cursillos introductorios sobre mediación intercultural.

1. ¿Qué entendemos por mediación intercultural?    
La mediación intercultural es un proceso que contribuye a mejorar la comunicación, la relación y la integración intercultural entre personas o grupos presentes en un territorio, y pertenecientes a una o varias culturas. Esta labor se lleva a cabo mediante una  intervenciónque abarca tres aspectos fundamentales: facilitar la comunicación, fomentar la cohesión social y promover la autonomía e inserción social de las minorías en orden a construir un nuevo marco común de convivencia.
 
2. ¿Cuál es el contexto en el que surge y actúa la mediación intercultural?  
La ignorancia sobre el mundo propio y el del otro y sobre las formas de percibir, entender, sentir y actuar es terreno fértil para que aparezcan prejuicios, estereotipos, discriminación y racismo. Este desconocimiento separa a las personas, crea o mantiene la distancia entre ellas y dificulta que se pueda construir conjuntamente. En este contexto, surge la necesidad de la mediación intercultural. Una necesidad que se ve acentuada en el mundo actual, cuando a la diversidad cultural se unen la desigualdad social, económica y la diferencia sexual.
La finalidad es construir una sociedad intercultural, es decir, transformar la comunicación y la relación entre personas y grupos de culturas diversas para que sea posible, en palabras de Bruno Ducoli, “unir sin confundir y distinguir sin separar”.
 
3. El mediador intercultural  
El mediador intercultural actúa de puente entre los actores con dificultades de comunicación y/o conflictos de convivencia por algunas de las siguientes causas:  
  • Desconocimiento mutuo de los códigos de referencia cultural y de los procesos de relación intercultural.
  • Desconocimiento de los servicios que prestan las instituciones públicas y privadas y de sus vías de acceso.
  • Desconocimiento de la realidad social y cultural de las personas a las que se atiende, por parte de los agentes sociales.
  • Situaciones de desigualdad y discriminación (laboral, vivienda, salud, educación…).
  • Existencia de prejuicios y estereotipos en las relaciones entre personas y grupos culturalmente diversos.
  • Vulnerabilidad psico-social de personas y minorías inmersas en procesos de adaptación social y de cambio.
  • Desvaloración de los servicios y recursos de las propias comunidades de referencia.




4. En todas las comunidades se dan acciones mediadoras  

Históricamente, todas las comunidades han desarrollado acciones mediadoras en distintos ámbitos de su organización social. Estas acciones son una respuesta espontánea a las dificultades y conflictos anteriormente citados. Suelen realizarse entre personas del mismo origen cultural, que tienen confianza, y una relación de solidaridad, y no acostumbran a traspasar los límites de lo personal o familiar. Este tipo de mediaciones es fundamental como regulación “interna” de las relaciones sociales, útil en contextos puntuales y situaciones de emergencia.
Estas acciones tienen sus límites, y no deben confundirse con la mediación intercultural como recurso profesionalizado:
  • Se circunscriben al ámbito de las redes sociales del mediador/a.
  • Se centra en su propio marco de referencia cultural.
  • Tendencia de quien las realiza a posicionarse en favor de una de las partes.
  • Dificultad a la hora de interpretar adecuadamente las demandas personales o las propuestas de los profesionales.
  • Escasa disponibilidad de tiempo de las personas que las llevan a cabo, dado que es una acción voluntaria.
  • La complejidad de la estructura social actual y la existencia de políticas institucionales para regular la vida social.
Estas acciones mediadoras no deben oponerse a la mediación intercultural profesional. Son compatibles y deben coexistir y colaborar ya que tienen campos comunes y específicos de actuación.

5. Modalidades de mediación intercultural  

  • La Mediación «PREVENTIVA», que busca facilitar el acercamiento, la comunicación y la comprensión entre personas/grupos con códigos culturales diferentes.
  • La Mediación «REHABILITADORA», que interviene en la regulación y resolución de conflictos y tensiones interculturales.
  • La Mediación «TRANSFORMADORA», que supone la apertura de un proceso creador mediante el que superar las normas, costumbres y puntos de vista particulares, en situaciones de convivencia multicultural, para alcanzar nuevas normas y modos de relación compartidos.
En definitiva, la mediación es la intervención de una tercera parte, con capacidad para dar a conocer las claves, las representaciones culturales y sociales de los actores implicados, para superar situaciones de desconocimiento e incomunicación, conflicto de valores o intereses, o la existencia de diferencias o desigualdades.
La mediación intercultural, por tanto, permite explicitar el sentido, las lógicas y las representaciones de las culturas en contacto, de manera mutua, en un ambiente apropiado de comunicación y predisposición de ambas partes a la colaboración de una tercera, con el objetivo tanto de garantizar la igualdad de disfrute y de acceso a los recursos y servicios a los que tienen derecho, como de favorecer el conocimiento y la interrelación entre personas/grupos en orden a construir un marco común de convivencia.
La mediación intercultural comparte con otros tipos de mediación los siguientes principios:
  • Voluntariedad, co-protagonismo y legitimación de las partes.
  • Ayuda a las partes como finalidad central de la mediación.
  • No obligatoriedad para los participantes de acatar o aceptar las intervenciones que lleve a cabo el/la mediador/a.
  • Confianza de las partes en el mediador y en el procedimiento.
  • Flexibilidad, equidistancia e imparcialidad técnica del/la mediador/a.
  • Recontextualizar el conflicto o la situación, de tal manera que los involucrados se vean como co-partícipes en el proceso y en la solución.
6. Perfil de la figura mediadora intercultural  
Son profesionales:   
  • Con formación en conocimientos, habilidades y actitudes específicas en mediación intercultural: inmigración e interculturalidad, comunicación intercultural, interpretación lingüística y sociocultural, negociación y mediación para la prevención y resolución de conflictos culturales, ámbitos de intervención.
  • De preferencia, aunque no únicamente, son miembros de los colectivos de referencia
  • Con experiencia de participación social.
  • Con dominio de la lengua de la sociedad mayoritaria y de la lengua de la comunidad autónoma donde trabajan, así como de la propia lengua de origen y/o vehicular 
  • Polivalentes, con tendencia a la especialización.
  • Con una trayectoria personal de interculturalidad, es decir, que encuentran una articulación entre dos o más códigos culturales, en una búsqueda de compromisos y negociación interior
  • Con capacidades personales tales como flexibilidad, equilibrio emocional, humor, y habilidades para la interacción, para involucrarse y tomar distancia.
  • Que demuestran tener una formación equivalente en capacidades y conocimientos a un ciclo formativo de grado superior.
7. Funciones de la figura mediadora intercultural  
  • Facilitar la comunicación entre personas/grupos de culturas distintas.
  • Asesorar a los agentes sociales en su relación con los colectivos minoritarios en temas de interculturalidad, diversidad cultural (cultura, immigración), y relaciones intercomunitarias.
  • Asesorar a personas y colectivos minoritarios en su relación con la sociedad mayoritaria
  • Promover el acceso a los servicios y recursos públicos y privados.
  • Construir ciudadanía y acompañar activamente los procesos personales de integración.
  • Favorecer la participación social y comunitaria.
  • Todas estas funciones pueden desarrollarse en cualquier ámbito de intervención: educación, salud, trabajo, jurídico, social, comunitario…